Ataques saudíes matan a 11 en Yemen; hutíes atacan Arabia Saudí
Medios hutíes denuncian bombardeos saudíes en Saná con al menos 11 muertos; los rebeldes reclaman ataques con misiles y drones en Arabia Saudí.

Saná — Los bombardeos aéreos saudíes mataron a al menos 11 personas en Saná, la capital de Yemen, y sus alrededores el sábado, según los medios hutíes, horas después de que la coalición liderada por Arabia Saudí asegurara que había interceptado dos misiles balísticos lanzados contra las ciudades saudíes de Taif y Yanbu. La cadena Al-Masirah de los hutíes informó de una serie de lo que denominó «ataques aéreos enemigos saudíes», entre ellos uno contra una vivienda que mató a al menos cuatro personas y otro contra un edificio residencial de trabajadores de una fábrica de cemento en la gobernación de Saná, que, según dijo, causó la muerte de seis mujeres y un niño.
The Hindu elevó la cifra, al informar de las acusaciones hutíes de que Riad mató a 16 personas en ataques contra Saná y la ciudad portuaria del mar Rojo de Hodeida, donde Al-Masirah dijo que murieron cinco miembros de una misma familia. Ninguna de las cifras de víctimas ha podido ser verificada de forma independiente, y las autoridades saudíes no confirmaron de inmediato los bombardeos ni los presuntos ataques contra el reino.
Los hutíes también reivindicaron una ofensiva mucho más amplia. Su portavoz militar, Yahya Saree, afirmó que el grupo atacó el Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad, una instalación de Aramco en Yanbu, la refinería de Rabigh, estaciones de bombeo de crudo y el oleoducto Este-Oeste, además de aeropuertos en Damán y Nayran y una base aérea en Jamis Mushait, según informó France 24. No estaba claro si alguno de esos proyectiles alcanzó sus objetivos o fue interceptado.
Dentro de Yemen, el Ministerio del Interior del gobierno reconocido internacionalmente afirmó que dos misiles hutíes impactaron en el cuartel general de la guardia costera en Adén y un tercero alcanzó un edificio de la guardia costera en el distrito de Tawahi de la ciudad. Saree dijo que sus fuerzas habían atacado «concentraciones enemigas saudíes en el llamado campamento Al-Nasr y en la base naval de Adén», y afirmó que oficiales saudíes supervisaban allí una movilización. La coalición liderada por Arabia Saudí no respondió de inmediato a esa afirmación.
La agencia de protección civil de Arabia Saudí advirtió brevemente a los residentes de un «posible peligro» en Taif, Yanbu, La Meca y Yeda, y les indicó que «se dirigieran al lugar seguro más cercano», antes de anunciar unos 10 minutos después que la amenaza había pasado. A principios de este mes, los hutíes advirtieron a las aerolíneas que no utilizaran el espacio aéreo saudí, con la única excepción de los cielos de La Meca y Medina, y un ataque contra el aeropuerto de Riad mató a 13 personas. Esta semana, Estados Unidos ordenó al personal no esencial de su embajada y a sus familias abandonar el reino, citando la amenaza hutí.
El enfrentamiento ha hecho añicos una tregua de 2022, mediada por la ONU, que había frenado en gran medida los ataques transfronterizos en una guerra en la que la coalición liderada por Arabia Saudí entró en 2015. Los combates se reanudaron en julio, a medida que se extendía el conflicto regional más amplio, que estalló con los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán en febrero; los hutíes tomaron toda la costa del mar Rojo de Yemen en una ofensiva el mes pasado. Egipto ha sugerido enviar tropas para ayudar a defender Arabia Saudí, mientras que Reino Unido y Francia han ofrecido fuerzas. Para las familias en Saná y Hodeida que cuentan a sus muertos, y para los saudíes despertados por las alertas de ataque aéreo, la cuestión ahora es si alguna potencia externa puede detener la próxima oleada.
Fuentes
Este artículo se basa en la información de:


