viernes, 23 de octubre de 2026

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Ataque con dron a un mercado de Abyei deja al menos 153 muertos

Un ataque con dron contra un mercado de la disputada región fronteriza de Abyei dejó al menos 153 muertos; Sudán del Sur culpa al ejército sudanés y la cifra sigue aumentando.

Una calle de mercado vacía con puestos de madera en una polvorienta localidad fronteriza de la región de Abyei
Una calle de mercado en una localidad fronteriza como las que abundan en Abyei, región que reclaman tanto Sudán como Sudán del Sur. Ilustración.

— Un día después del ataque, seguían ardiendo incendios en el mercado de Amiet, al norte de la localidad de Abyei, y algunos de los fallecidos habían quedado irreconocibles por las quemaduras. Al menos 153 personas murieron cuando drones impactaron contra el mercado en Abyei, la región fronteriza rica en petróleo que reclaman tanto Sudán como Sudán del Sur, según Yohanna Akol Ngor, ministro de Información interino de la administración local. Describió la «situación es terrible» y advirtió de que es probable que la cifra de muertos aumente.

El ataque del lunes es el más letal registrado hasta ahora en una región que se encuentra en una posición incómoda entre dos Estados, y ha llevado la guerra civil sudanesa, librada desde abril de 2023 entre el ejército nacional y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), directamente al otro lado de una frontera internacional. El Gobierno de Sudán del Sur ha responsabilizado sin rodeos al ejército sudanés. Un alto oficial sudanés, que habló de forma anónima, reconoció que el ejército llevó a cabo un bombardeo, pero afirmó que tenía como objetivo camiones cisterna de combustible destinados a las RSF. Las Naciones Unidas han condenado los ataques sin señalar a ningún responsable.

¿Qué ocurrió en el mercado de Amiet?

Según Al Jazeera, drones impactaron en varios puntos del mercado de Amiet el lunes. Ngor, ministro de Información interino de la administración de Abyei, dijo a Reuters que el martes seguían ardiendo incendios en el lugar y que algunos cuerpos habían quedado reducidos a cenizas. Situó el número de muertos en al menos 153 y afirmó que probablemente aumentará.

La organización humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) afirmó que atendía a más de 20 heridos, algunos con quemaduras graves. La ONU señaló que muchas personas seguían desaparecidas y que la cifra de víctimas probablemente aumentará mientras la Fuerza Provisional de Seguridad de las Naciones Unidas para Abyei (UNISFA) continúa verificando las bajas. Por el momento, estas cifras no pueden ser verificadas de forma independiente.

El portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric, condenó los ataques con drones cerca del mercado de Amiet y de Todach, y afirmó que decenas de civiles, entre ellos mujeres y niños, habían muerto y muchos otros habían resultado heridos. Su declaración no identificó a los autores de los ataques, un silencio llamativo dadas las versiones enfrentadas.

¿Quién es responsable y quiénes fueron las víctimas?

Aquí las versiones divergen de forma marcada. El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional de Sudán del Sur responsabilizó directamente al ejército sudanés y afirmó que drones impactaron en varios puntos del mercado. Yuba convocó al embajador sudanés y pidió a su vecino del norte que se «abstenga» de actos que pongan en peligro la vida y los bienes de la población civil.

Las fuerzas armadas sudanesas no ofrecieron ningún comentario público inmediato. Pero un alto oficial sudanés, que habló de forma anónima con The Associated Press, afirmó que el ejército atacó camiones cisterna de combustible procedentes de Sudán del Sur que se dirigían a las RSF. Aseguró que los fallecidos eran miembros de las RSF y contrabandistas de combustible, y dijo que el ejército no «apunta contra civiles».

Diplomáticos sin identificar dijeron a Reuters que el bombardeo alcanzó un depósito de combustible en el mercado que las RSF han utilizado en el pasado para abastecer a sus combatientes. El South China Morning Post informó de que el ataque contra el mercado alcanzó un depósito de combustible cercano, y que el incendio arrasó los puestos de civiles. Las RSF no han hecho comentarios sobre el ataque. Entre la versión del oficial sudanés y los testimonios de puestos quemados y civiles atendidos por quemaduras graves, la identidad exacta de los fallecidos sigue sin esclarecerse.

Camiones cisterna de combustible aparcados en terreno desnudo junto a una pista de tierra en una región fronteriza seca
Camiones de combustible en una carretera fronteriza; según diplomáticos, Abyei se ha convertido en una ruta clave para el suministro de combustible. Ilustración.

¿Por qué Abyei está tan expuesta a la guerra de Sudán?

Abyei es reclamada tanto por Sudán como por Sudán del Sur, que se independizó en 2011, y se administra de forma conjunta. Su estatus nunca se ha resuelto de manera definitiva, y limita con la región sudanesa de Kordofán, que se ha convertido en un importante centro de combates en la guerra entre el ejército y las RSF.

Sudán del Sur dice no haber tomado partido en esa guerra. Pero los diplomáticos afirman que Abyei se ha convertido en una ruta clave para el suministro de combustible de las RSF, lo que precisamente hizo de un convoy y de un depósito de combustible de la región un objetivo militar para Jartum. Un mercado que funciona al mismo tiempo como centro comercial civil y, según los diplomáticos citados por Reuters, como antiguo punto de abastecimiento de una de las partes en la guerra, siempre entrañó un riesgo letal.

La guerra, que comenzó en abril de 2023, ha desencadenado una devastadora crisis humanitaria en Sudán. Los ataques con drones se han intensificado en todo el país en las últimas semanas, con bombardeos registrados en el estado de Kordofán Occidental y en la capital, Jartum. El ataque en Abyei amplía esa pauta más allá de las fronteras reconocidas de Sudán, hacia un territorio que, en términos jurídicos, es terreno en disputa.

¿Cómo está respondiendo la comunidad internacional?

France 24 informó de que Pekka Haavisto, enviado personal del secretario general de la ONU y enviado de la ONU para Sudán, habló tras una reunión internacional de emergencia sobre la crisis en escalada, mientras la ONU advertía de una crisis regional más amplia. El enfoque es importante: la preocupación en Nueva York ya no se centra solo en la guerra interna de Sudán, sino también en su impacto regional.

La maquinaria diplomática se mueve, pero despacio. La convocatoria del embajador sudanés por parte de Sudán del Sur es, hasta ahora, el paso bilateral más contundente. La condena de la ONU fue deliberadamente impersonal. Y la UNISFA, la fuerza de paz sobre el terreno, sigue contando a los muertos en lugar de prevenir el siguiente ataque.

La escalada recuerda a otros conflictos en los que los ataques contra campamentos y concentraciones de personas han causado un elevado número de víctimas, como el ataque con misiles de los hutíes contra un campo de entrenamiento en Yemen que mató a decenas de reclutas, un recordatorio de lo rápido que drones y misiles se han convertido en el arma preferida para golpear objetivos muy alejados de cualquier línea del frente.

¿Qué ocurrirá después?

Hay varias cuestiones pendientes. El trabajo de verificación de la UNISFA determinará si la cifra confirmada de víctimas supera los 153 y si los fallecidos eran civiles, combatientes o ambos. Jartum debe decidir si responde formalmente a la protesta de Sudán del Sur o si deja que la versión del oficial anónimo sea su única palabra. Las RSF, llamativamente, no han dicho nada.

  • Verificación de bajas por parte de la UNISFA, que según la ONU podría elevar la cifra de víctimas
  • Respuesta formal de Sudán tras la convocatoria de su embajador por parte de Yuba
  • Cualquier declaración de las RSF sobre el ataque y sobre la ruta del combustible a través de Abyei
  • Resultados de la reunión internacional de emergencia sobre la crisis, en la que intervino el enviado de la ONU

Para las familias del entorno del mercado de Amiet, la secuencia es más sencilla y más cruel. Esperan a que se apaguen los incendios, a que se encuentre a los desaparecidos y a una cifra de muertos que las autoridades de todas las partes reconocen que aún no es definitiva. Si alguien rendirá cuentas por un ataque contra un mercado abarrotado, en una región que dos países reclaman y ninguno gobierna del todo, es la pregunta que sobrevivirá al humo.

Fuentes

Este artículo se basa en la información de:

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